Por Revu
Primero decir sobre mí que no soy una comunicadora al uso, una vez me dijo una vecina, que soy una compartidora de conocimientos, porque tengo la necesidad de compartir todo lo que me llega y me parece que aporta al discurso. Así que no me voy a enrollar en lo que yo pienso, sino en lo que he descubierto.
Segundo decir, que lo que si soy, es una gran defensora de articular discursos que nos ayuden a soñar otros mundos. Como le escuche a Amaya Pérez Orozco, “como vamos a construir otras realidades si no las soñamos primero”. Y para soñarlas primero tenemos que relatarlas.
En ese construir, os traigo la propuesta de repensar hacia donde va la tecnología que usamos. Para ello os voy a contar los pasos que he ido dando, desde que el 15M me descubrió la autogestión de la tecnología, entre otras muchas cosas. Empecemos.
Lo primero una definición de soberanía tecnológica *1
Que sea la Wikipedia mi primer enlace, es una declaración de intenciones de por dónde va mi artículo. Como seguro sabréis, es una herramienta colaborativa muy interesante. *2
No voy a teorizar sobre qué es y cómo podemos alcanzar la soberanía tecnológica, ya que creo que eso es un trabajo colectivo que iremos tejiendo entre todes. Una herramienta fantástica para este objetivo, son encuentros de pensamiento como este curso que terminamos.
Mi artículo viene a alentar la necesidad de que paremos, apaguemos nuestros dispositivos, un ratito y pensemos, en que tecnología queremos y que tenemos que hacer para conseguirlo.
Y la pregunta más importante, ¿por qué tenemos que ponernos a reflexionar en la tecnología?
En el 15M, en la asamblea popular de Lavapies, un vecino vino para hablar de lo fundamental que era parar la LEY SOPA *3. De como cualquier intervención gubernamental de esas características mermaba nuestros derechos. Pero sobre todo le daba un poder a las administraciones y al capital de poder controlar nuestros destinos en Internet. Y por supuesto hablo de lo valioso que era cuidar las prácticas del 15hck*4 que estaban cuidando de nuestros servicios como asamblea. En ese momento fue la primera vez que descubrí, que no todo lo mío tenía que estar en las herramientas del amo. En ese momento empezó la búsqueda.
Durante mi búsqueda de respuestas, encontré muchas preguntas que quiero compartir. Decir que son muchos años de búsqueda y que seguro me dejo mucho saber colectivo en esta pequeña incursión. A todas las que no os nombre, no dudéis que vuestros saberes están entrelazados en mi discurso.
Preguntas, algunas tienen enlaces que me resultaron reveladores.
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¿Sabes lo que es el coltán? ¿Quién lo extrae? ¿Conoces las guerras que provoca?
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¿Sabes dónde se construyen tu tecnología y cuánto cobra la gente que lo hacen?
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¿Sabes dónde se tiran tus residuos tecnológicos y que enfermedades están provocando?
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¿Por qué se permite la obsolescencia programada?
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¿Por qué nuestros ordenadores nuevos, no nos dan la opción de poner otros sistemas operativos que no sean Windows o Apple?
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¿Sabes lo que es una granja de servidores? ¿Sabes la energía que necesitas para tus publicaciones en Internet?
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¿Por qué nos dan GRATIS todos los servicios de las grandes compañías?
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¿Conoces las nuevas empresas de análisis de datos y que es lo que buscan?
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¿Qué es la Internet de las cosas?
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¿Por qué diseñan las aplicaciones para que nos creen ansiedad e inseguridad?
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¿Qué es el software libre y porque hay que defenderlo? *5
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¿Conoces que existen otras herramientas que no buscan tener tus datos, sino crear comunidad? *6
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¿Sabes quien es Snowden y porque está perseguido? *7
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¿Conoces el caso Wikiless y que ha sido de Julian Assange? *8
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¿Te has preguntado por qué nos espían, si nosotres no somos nadie?*9
Las respuestas que he encontrado a estas y otras muchas cuestiones, me han ayudado a llegar a la convicción de que necesitamos ponernos manos a la obra como sociedad, ya que las comunidades de Internet llevan muchos años trabajando estas cuestiones, para dictarles a nuestros gobiernos como queremos que sea la sociedad tecnológica.
Hay dos certezas que puedo compartir y son: Como consumidoras tenemos el poder. Como ciudadanas tenemos el poder.
Es nuestro dinero lo que quieren, eso es una obviedad, es lo que alimenta el sistema capitalista, lo que yo propongo es que hagamos que se lo curren. Que no sea que con sus anuncios medidos nos hagan desear cosas que les interesan, si no que fabriquen las cosas que deseamos, después de haber mirado la sostenibilidad, los derechos laborales...
Son nuestros votos lo que quieren, votemos a los partidos que tengan en su agenda una soberanía tecnológica que implique desde una Internet de todes, no de las compañías que expulsan a quien no puede pagar, a una legislación que obligue a la durabilidad de los dispositivos y a una educación digital para que nadie sé que quede fuera.
Porque como digo una vecina que sabe calar muy bien a las personas y a las compañías, se están quedando en sus herramientas lo más importante que tenemos, nuestras emociones y nuestra manera de relacionarnos.
Así que si la tecnología ha venido a quedarse, metamos mano en su diseño, durabilidad, intencionalidad.
Porque no tenemos que olvidar que Internet es un lugar de encuentro que consigue conectarnos a todas las luchas, en todas las partes del mundo. Y que para los derechos universales es imprescindible poder estar conectadas.
Desde luego para la lucha feminista lo ha sido. Ha unido iniciativas de todo tipo. Sobre todo de visibilidad, como ejemplo, las mujeres que están trabajando para que la wikipedia no sea otra enciclopedia que ignore a las mujeres. *10
No quiero olvidarme lo que los ciber-feminismos han conseguido en la lucha para que las mujeres que participan en la tecnología se sientan seguras, pero sobre todo en el esfuerzo de que todes estemos en espacios seguros. *11
Pero hay muchas más, Internet ayudo a que la lucha de una niña movilizara a toda una generación contra el cambio climático, Greta Thunberg.
Y como no recordar a las primaveras árabes que inundaron nuestros corazones, lo suficiente como para salir a conocer a nuestras vecinas en el 15M. Y con elles, recuperar el apoyo mutuo, los barrios vivibles y la autogestión de nuestras vidas.
No podemos delegarlo todo, todo el tiempo. Tenemos que ser agentes activos de la sociedad en la que vivimos.
Pero tampoco podemos olvidar como la tecnología interactúa con nuestros cuerpos. Como la ansiedad provocada por los intereses empresariales de las grandes compañías, van dejando un rastro en nosotres.*12
Pondría muchas cosas más, pero he intentado no poner ningún enlace a las herramientas del amo y lamentablemente casi todo está en ellas.
Os dejo una serie de enlaces, los que a mí me ayudaron a llegar a estas conclusiones, pero sobre todo me ayudaron a cuestionarme mis prácticas. Porque otra de las certezas que tengo, aprendida con los feminismos, es que en ellas, las prácticas, reside la revolución que perdura en el tiempo.
Pero hay muchas más preguntas y sobre todo muchas más respuestas. Encuentra las tuyas.
Blogs interesantes, porque hay muchas personas y comunidades trabajando desde hace mucho tiempo, para que la tecnología este al servicio de la vida.
Otras redes, de software libre. No buscan tus datos, están construidas entre iguales y se sostienen con las aportaciones de dinero y trabajo de la comunidad. Porque recuerda, si es gratis es porque SOMOS el producto.
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